Jonsu, el dios de la Luna

Jonsu, el dios de la Luna

 

Llevamos días escuchando hablar de la Luna, y es que este cuerpo celeste, a menudo acapara el protagonismo incluso de quienes dicen no creer en esoterismo. La maravillosa y penetrante Luna llena, la mágica y añorada Luna azul cuando nos deja un cielo sin Luna, los eclipses e incluso la Luna del solsticio. Son muchos los acontecimientos donde participa la Luna. No en vano, los egipcios adoraban adoraban a Jonsu, o dios de la Luna.
Consejero en caso de enfermedad o cuando algún mal nos aquejaba, velaba por la salud y el bienestar del monarca, a quien se consideraba vinculado tanto a la Luna, que se representaba como una placenta real, y gemelo por tanto de la otra cara del rey, el Sol.
También se le pedía por la fertilidad, tanto la humana, como la de los animales y de las tierras.
Las representaciones que se hacen de Jonsu o el dios de la Luna, le muestran como un semi dios, esto es un hombre con cabeza de halcón. En la cabeza lleva a los dos astros reyes, el Sol encima, y debajo, la Luna creciente.
En el esoterismo egipcio, se explican las fases de la Luna, como el resultado de un viaje que “El deambulador”, como también se le llama a Jonsu, realiza atravesando el cielo en una barca, en un viaje que dura millones de años.