El karma y la reencarnación

Es importante saber que así como nuestra dimensión posee leyes, tribunales y jueces a los que debemos obedecer y cumplimentar y que a su vez se encargan de hacer cumplir dichas normativas, existe un mecanismo similar en la quinta dimensión de la naturaleza: El Tribunal de la Justicia Divina.

 

El Tribunal Divino

Este tribunal es el responsable de conducir y equilibrar la energía kármica y dhármica de la humanidad. El tribunal divino nos indica cuál es el camino más adecuado mediante mensajes que debemos interpretar. Para ello es necesario abrir nuestra mente y dejar que estos mensajes y señales puedan introducirse.

Alcanzar la perfección a través del Karma

Los mensajes divinos que recibimos son instrucciones que nos indican cuál es el camino hacia la perfección. La Ley del Karma implica que todo lo que emitimos, sea bueno o malo, conlleva consecuencias para ésta o próximas vidas.

La Ley del Karma emplea un proverbio cristiano que dice. “el que siembra rayos, cosecha tempestades” y “con la vara que mides serás medido y con ventaja”, entre otros. La Ley del Karma no puede modificarse y es conocida como la justicia celestial, por lo que quien no cumple una ley causa dolor para sí mismo.

Sin embargo, de aquí no se debe interpretar que la Ley del Karma controla y vigila todo y por ello no cualquier acto tendrá consecuencias. La humanidad posee el libre albedrío y somos libres de actuar como deseemos. La justicia divina se encargará de equilibrar nuestros actos.